Tos ferina: una de las enfermedades letales para los niños

Tos ferina: una de las enfermedades letales para los niños

10 de julio del 2019

¿Alguna vez ha escuchado de la tos ferina, cuáles son sus causas y consecuencias? Aunque no lo crea, es una enfermedad letal para los niños. Por eso es necesario educar a las madres sobre su prevención y manejo en el entorno para proteger la salud de los más pequeños.

La tos ferina es una enfermedad contagiosa que no solo afecta a los menores también puede afectar a personas de cualquier edad. El principal síntoma es la tos intensa y frecuente, la cual dificulta la capacidad para respirar.

Aunque, en ocasiones, la tos puede estar ausente y la enfermedad presente, lo más preocupante es quien la padece puede contagiar a su entorno sin saberlo.

Se debe tener en cuenta que existe una vacuna contra la enfermedad, cuando los bebés no se vacunan a tiempo puede sufrir fuertes consecuencias, la tos se puede complicar y a largo plazo sufrir de neumonía.

La tos ferina puede ser mortal en el 1% de los casos de bebés que padecen la enfermedad. De hecho, anualmente, la enfermedad causa la muerte a más de 160 mil niños menores de 5 años, según la OMU. 

A pesar de que los menores son quienes están en mayor riego, los padres, familiares o cualquier persona no vacunada que este expuesta a una persona contagiada puede padecer tos ferina, pero lo más grave de la situación es que en personas mayores la enfermedad es asistémica, es decir, no se presentan síntomas o en ocasiones se camufla con una simple tos.

En la población no vacunada un caso de tos ferina puede contagiar hasta 17 personas sanas.

¿Cómo se previene?

Se estima que el número de casos de tos ferina en el mundo superan los 24 millones, de los cuales cerca de un 83,3% se presentan en niños menores de un año, según la OMS. Esto se debe a la ausencia de vacunación y debilidad del sistema inmune en pequeños.

Es indispensable que las mujeres embarazadas y bebés se vacunen, “las mamás deben ponerse la vacuna cuando cumplan las 27 semanas de embarazo, con el fin de que la mamá cree defensas y estas pasen al bebé a través de la placenta”, afirmó Luz Elena Moreno especialista en epidemiología y fármacos en entrevista con KienyKe.com

También es importante saber que cada vez que una mujer quede en estado de gestación debe aplicarse la vacuna, para que entre los 0 y los 2 meses el recién nacido tenga las defensas suficientes en contra de la tos ferina.

Por otro lado, los menores tienen un proceso diferente de vacunación según Moreno, “los niños deben recibir la vacuna a los dos, cuatro y seis meses, después les van a poner un refuerzo a los 18 meses y después a los cinco años, esto debe estar incluido en los planes de vacunación”.

“Luego de los cinco años los adultos y los adolescentes deberían vacunarse con la tos ferina cada 10 años, para mantener los niveles de anticuerpos proporcionados por las anteriores dosis”, continuó la especialista.

También es necesario proteger a su bebé de esta infección promoviendo la vacunación, es decir, que las personas vayan a estar en contacto cercano del bebé se aseguren de tienen al día sus refuerzos de vacunación contra tos ferina.

El llamado es principalmente a los padres que estén pendientes del plan de vacunación de sus hijos para que se cumplan las dosis que un menor debe tener para ser inmune a la tos ferina. También es necesario que todas las personas cada 10 años refuercen la vacuna contra la tos ferina.