Las aves, nuevos detectores de velocidad de corrientes marinas

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Las aves, nuevos detectores de velocidad de corrientes marinas

10 de enero del 2019

Hasta el momento, las corrientes superficiales del mar balear se han estudiado combinando datos de velocidad que registran boyas, planeadores y radares costeros de alta frecuencia con datos obtenidos mediante satélites.

Tras estudiar los datos del comportamiento de 75 individuos de la especie pardela cenicienta (Calonectris diomedea) de las islas de Mallorca, Menorca y Columbretes (pequeño archipiélago frente a las costas de Valencia) y colocarles un dispositivo GPS, los investigadores han llegado a la conclusión de que los desplazamientos de estas aves ofrecen una información igual de fiable que otros dispositivos.

Las pardelas cenicienta (Calonectris diomedea) pasan hasta diez horas posadas en la superficie del mar, siendo arrastradas por las corrientes superficiales o el viento, tras desplazarse desde las Islas Baleares a las zonas de alimento en la península.

“Hemos comparado los datos de velocidad obtenidos a partir de la posición de las aves y las corrientes superficiales del mar balear registradas mediante satélites. Los resultados son similares”, explica Antonio Sánchez-Román, coautor del estudio y científico del Consejo Superior de Investigaciones Científica (CSIC) en el Instituto Mediterráneo de Estudios Avanzados. Los resultados del trabajo se publican en la revista Scientific Reports.

“El uso de la pardela cenicienta y otras especies de aves marinas como alternativa para medir las corrientes superficiales supone un considerable ahorro energético y económico. Además, nos permite analizar una parte del comportamiento de las aves marinas que apenas se ha estudiado con anterioridad: los periodos de reposo en la superficie del mar”, añade Ananda Pascual, investigadora del CSIC también en el Instituto Mediterráneo de Estudios Avanzados.

Al utilizar animales, además, se puede obtener información del mar en zonas poco muestreadas mediante técnicas tradicionales debido a su falta de viabilidad desde un punto de vista técnico. “Un mayor conocimiento de la dinámica del mar balear ayudará no solo a una gestión más eficaz del entorno marino sino también a una mayor protección frente a la presencia y dispersión de contaminantes”, concluye Sánchez-Román.

Con información de Sinc.