Grupo Rey y otro polémico movimiento de empresas

Grupo Rey y otro polémico movimiento de empresas

8 de noviembre del 2018

El 7 de noviembre, Rey Holdings Corp. anunció que su accionista mayoritario había llegado a un acuerdo con Corporación Favorita, una compañía de origen ecuatoriano líder en el sector de ventas al detalle, para la venta del 60% de las acciones del Grupo Rey. La importante transición que culminará en su totalidad el próximo año dejó opiniones divididas entre los panameños, que apegados a los más de 60 años de presencia en el país, sienten a la compañía nacional como propia. Sin embargo, en medio de las voces a favor y en contra, estuvo la preocupación por lo que pueda suceder con los empleados de Grupo Rey una vez llegue el capital extranjero.

La venta de parte del Grupo Rey se suma a los movimientos de otras empresas panameñas que también vendieron parte de sus acciones e incluso han anunciado el cese de actividades. Contabilizando solo desde mitad del año, Tagaropulos decidió cesar operaciones y Cable Onda fue comprada por Millicom, lo cual creó un aura de desconfianza hacia cualquier otra iniciativa o cambio en alguno de los sectores económicos del país que desde hace un año arrastra problemas.

Pese a ello, el escepticismo de algunos frente a la llegada de capital e idiosincrasia foránea al mercado nacional no es del todo positivo, en parte por la afinidad existente con las compañías nacionales y el temor de que la economía siga en desaceleración como lo hace desde mayo de este año cuando el sector constructor decidió parar operaciones. De aquel paro aún hay coletazos en la economía del país.

Las críticas al presidente de la República, Juan Carlos Varela, no se hicieron esperar. Se ha convertido en una costumbre acudir a la figura del máximo mandatario para reclamar mejoras en la economía nacional y protestar por los movimientos de compañías que, desde la perspectiva de muchos panameños, se han visto afectadas por la ausencia de políticas pro nacionalistas en lo que a exportaciones e importaciones respecta.

Sin embargo, tratándose de empresas privadas y que tienen sus respectivas juntas directivas, la culpabilización a Varela parece ser más un acto de desahogo y no uno en búsqueda de cambios. La indignación de los panameños no avanza más allá de las quejas al primer político en el camino y quizá por ello las polémicas también se quedan en el pasado.

Otros en cambio han rescatado lo positivo de la operación que involucra al Grupo Rey, entre otras cosas por el precedente que la compañía ecuatoriana tiene en su país. Favorita se ha destacado a nivel regional y su presencia, sin problemas, en otros países, invita a creer que quizá su llegada al mercado nacional sea para bien y no una muestra de resquebrajamiento entre las compañías de origen panameño. Inclusive, bien se podría tratar de una expansión inevitable en la época contemporánea en la cual Grupo Rey quiso participar como una de las principales empresas panameñas.

Aunque a las vertientes que darían con el origen del movimiento económico, la mayor preocupación entre los panameños es que no llegue otra oleada de despidos tras la que tuvo lugar en Medcom recientemente. Si bien para muchos quizás se trate de una jugada motivada por la urgencia o una expansión económica, lo que más se debería vigilar es que en caso de darse un recorte de personas en el Grupo Rey, al menos se respeten los derechos de cada uno de sus trabajadores y no pasen de largo las necesidades que actualmente viven en lo que costo de vida respecta.