¿Por qué desaparecen cuerpos antimotines en Ciudad de México?

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¿Por qué desaparecen cuerpos antimotines en Ciudad de México?

6 de diciembre del 2018

La gobernadora de Ciudad de México, Claudia Sheinbaum, sorprendió con su última propuesta durante la toma de posesión oficial de su cargo: “He pedido al Secretario de Seguridad Pública la desaparición definitiva del Cuerpo de Granaderos”.

Con esa propuesta -explicó la doctora- cumple con una de las demandas del movimiento estudiantil de 1968 que fue reprimido por el Ejército mexicano y el cuerpo de antimotines capitalino.

Para el especialista en seguridad, doctor Martín Barrón, “desde hace mucho tiempo se venía cuestionando a este cuerpo de la Policía porque era responsable de reprimir cualquier manifestación pública en la Ciudad de México. Esa era su función”.

“En cualquier manifestación social siempre mandaban a los granaderos, es un grupo represivo”, agrega el académico del Instituto Nacional de Ciencias Penales (Inacipe), en entrevista con la Agencia Anadolu.

Pero una vez desaparecida explica que se tienen que contemplar dos cosas: la reubicación de los elementos y la conformación de un cuerpo capacitado para las contenciones con el fin de evitar, por ejemplo, el vandalismo en patrimonio privado.

“Por un lado se pueden reubicar en otras áreas, por el otro, tiene que haber cuerpos altamente profesionalizados para poder hacer ese tipo de manifestaciones, porque tampoco se puede permitir desmanes”, dice.

Pone como botón de muestra las recientes manifestaciones públicas de los trabajadores en Francia del “Yellow Friday Revolution” ante el alza de los precios de gasolina, donde el objetivo inicial fue contener, permitiendo la libre expresión.

La Agencia Anadolu buscó la opinión del presidente de la Asociación Procenthrico, la cual aglomera a miles de empresarios y comerciantes del Centro Histórico capitalino, quienes en anteriores años han denunciado los destrozos a inmuebles cometidos por manifestantes. Al cierre de edición no brindaron una respuesta.

Mensaje incorrecto

La desaparición de los cuerpos antimotines de Ciudad de México es una iniciativa pionera en todo el país, propuesta por la doctora Sheinbaum, gobernadora capitalina del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), el partido del presidente Andrés Manuel López Obrador.

Esta proposición cobra más fuerza ahora que este año el gobierno federal reconoció que hubo “crimen de Estado” en contra del movimiento del 68, cuyo pliego petitorio incluía la desaparición del cuerpo de granaderos.

El anuncio fue aplaudido por activistas que, durante la toma de posesión del expresidente Enrique Peña Nieto el 1 de diciembre del 2012, fueron violentados, detenidos y procesados; el saldo fueron cientos de aprehensiones y un homicidio cometido con una bala de goma.

Sin embargo, para la doctora Elena Azaola, experta en políticas públicas de seguridad y fuerzas policiales, enfatiza que “el mensaje que ella quiere enviar y que es positivo es que ella no va a utilizar la represión, sin embargo, contar con esos cuerpos siempre es necesario. El mensaje debe ser que se hará un uso legal, un uso adecuado, con protocolos, que ella no dará ordenes de represión”.

“No es adecuado prescindir de esos cuerpos, pues no se sabe si pueda llegarse a necesitarlo, frente a eventualidades (…). Tienen una mala imagen a nivel popular (los granaderos), pero yo creo que ella más bien debería resaltar que va a utilizar apropiadamente ese cuerpo”, agrega la investigadora del Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social (Ciesas).

“¿Cómo funciona sobre el uso de la fuerza en momentos donde hay algún tipo de manifestación que se puede desbordar?”, señala el especialista Barrón, quien ejemplifica los partidos de fútbol en Argentina, los cuales llevaron al presidente, Mauricio Macri, a prometer una ley contra la violencia en partidos este lunes.