ONU promueve el Pacto Mundial para la Migración

ONU promueve el Pacto Mundial para la Migración

6 de diciembre del 2018

A pocos días de que se realice la conferencia en Marrakech para adoptar formalmente el Pacto para la Migración, la ONU promueve los beneficios que traería la iniciativa.

“No hay duda de que veremos una mejora en la recogida de los beneficios de la migración y, lo que es muy importante, una reducción de los aspectos negativos como la migración irregular, la gente moviéndose de forma caótica y peligrosa”, dijo la representante especial para la migración internacional, Louise Arbour, que presidirá la conferencia de Marrakech.

El texto del acuerdo, cuyo nombre oficial es Pacto Mundial para la Migración Segura, Ordenada y Regular, fue acordado por todos los Estados miembros de la ONU, con la excepción de Estados Unidos, en julio en la Asamblea General.

Austria, Hungría, Polonia, Estonia, Bulgaria, República Checa, Israel, Australia y República Dominicana también se desmarcaron del pacto. Algunos han argumentado que es incompatible con su soberanía o que podría tener un efecto de incitación de la inmigración ilegal.

Arbour recordó que estos países estaban en la mesa de negociaciones que creó el pacto. Añadió: “Su política exterior y el espíritu del multilateralismo se ven muy seriamente afectados” si se desvinculan de un documento que acordaron hace unos pocos meses.

El pacto tiene 23 grandes objetivos, entre ellos incentivar la cooperación para abordar las causas que motivan la migración y mejorar las vías de migración legal. También hay compromisos concretos, como medidas contra la trata y el tráfico de personas, evitar la separación de las familias, usar la detención de migrantes sólo como última opción o reconocer el derecho de los migrantes irregulares a recibir salud y educación en sus países de destino.

Los Estados que firman se comprometen también a mejorar su cooperación a la hora de salvar vidas de migrantes, con misiones de búsqueda y rescate, y garantizando que no se perseguirá legalmente a quien les dé apoyo de carácter “exclusivamente humanitario”.

Además, los Gobiernos prometen garantizar un regreso “seguro y digno” a los inmigrantes deportados y no expulsar a quienes se enfrentan a un “riesgo real y previsible” de muerte, tortura u otros tratos inhumanos.

El polémico documento no es vinculante y “no dicta, no impone y respecta totalmente la soberanía de los Estados”, explicó el anterior presidente de la Asamblea General Miroslav Lajčák en julio.

La ONU ha resaltado que el pacto deja claro que cada Estado es soberano para determinar sus propias políticas en este ámbito. Simplemente es un marco para cooperar y lograr los objetivos que los propios países acordaron dos años antes en la Declaración de Nueva York para los Refugiados y Migrantes.

La organización multilateral enfatizó que atender el fenómeno migratorio es un importante reto para los próximos años. “Hoy el 3,4% de la población es migrante. En el año 2000 era un 2,7%”, dijo. “Es un fenómeno que hasta ahora ha aumentado. ¿Seguirá creciendo? Si miramos a la demografía y otros factores, como el cambio climático, sí, se espera que veamos a más gente en tránsito”, concluyó Arbour.