En 2018 hubo 690 ejecuciones por pena de muerte

En 2018 hubo 690 ejecuciones por pena de muerte

11 de abril del 2019

Un informe de Amnistía Internacional (AI) indicó este miércoles que en el 2018 se registraron 690 ejecuciones por pena de muerte en 20 países del mundo. Esta cifra supuso un descenso del 31% con respecto al 2017, año en el que ocurrieron, por lo menos, 993 ejecuciones.

El documento resaltó que la mayoría de las ejecuciones sucedieron en China, Irán, Arabia Saudita, Vietnam e Irak, en su debido orden.

En China -el mayor ejecutor mundial- aún se desconoce la verdadera magnitud de la aplicación de la pena de muerte. Esto ocurre porque los casos están clasificados como secreto de Estado.

Según AI, la cifra oficial de 690 casos no incluye las miles de ejecuciones que presumiblemente se llevaron a cabo en el gigante asiático.  

En noviembre del 2018, las autoridades de Vietnam comunicaron que a lo largo del año pasado se habían consumado 85 ejecuciones, ubicando así al país del Sudeste Asiático entre los cinco mayores ejecutores del mundo.

Excluyendo a China, el 78% de las ejecuciones se produjeron en sólo cuatro países: Arabia Saudita, Irak, Irán y Vietnam.

Por su parte, subrayó Amnistía Internacional, naciones como Botsuana, Sudán, Tailandia y Taiwán reanudaron las ejecuciones a lo largo del 2018.

La organización de derechos humanos no tuvo constancia de ejecuciones en Bahréin, Bangladés, Emiratos Árabes Unidos, Jordania, Kuwait, Malasia, ni Palestina, países donde sí se habían contado este tipo de practicas en 2017.

En Irán, por ejemplo, hubo una reducción de las ejecuciones por pena capital del 50%. En el 2017 se contabilizaron 507 decesos producto de la pena de muerte, mientras que a lo largo del 2018 hubo 253.

Asimismo, en Irak pasaron de 125 en 2017 a 52 en 2018. En Pakistán se alcanzó un mínimo de 14 ejecuciones en 2018, frente a las 60 del año pasado. Somalia redujo las ejecuciones a la mitad, al pasar de 24 en 2017 a 13 el pasado año.

Cabe destacar que, en junio del 2018, Burkina Faso abolió la pena de muerte en su nuevo Código Penal. Mientras que, en febrero y julio, respectivamente, Gambia y Malasia declararon sendas suspensiones oficiales de las ejecuciones. En lo que se refiere a Estados Unidos, el estado de Washington declaró inconstitucional su estatuto de pena de muerte.

Finalizado el 2018, 106 países (más de la mitad de los Estados del mundo) prohibieron la pena de muerte para todos los delitos. Además, Amnistía Internacional registró la conmutación o indulto de la pena de muerte en 29 naciones.

Pese a las alentadoras cifras, Amnistía Internacional descubrió que el año pasado hubo 2.531 nuevas condenas a muerte en 54 países. Tras concluir el 2018, se constató la existencia de 19.336 personas condenadas a la pena máxima en todo el mundo.

Los métodos de ejecución utilizados en el 2018 fueron: decapitación, electrocución, ahorcamiento, inyección letal y fusilamiento. En Irán se evidenció la imposición de dos condenas a muerte por lapidación.

En Irán fueron ejecutadas siete personas por delitos cometidos cuando tenían menos de 18 años, detalló el informe.

Además, en cuatro países se presentaron 98 ejecuciones por delitos relacionados con tráfico de drogas.

América

El documento de AI remarcó que por décimo año consecutivo, Estados Unidos volvió a ser el único país de la región que llevó a cabo ejecuciones.

“El número de ejecuciones (25) y condenas a muerte nuevas (45) registradas en EEUU aumentó ligeramente con respecto a 2017″, detalló el informe.

“El estado de Texas llegó casi a duplicar su cifra de 2017 (de 7 a 13), acaparando algo más de la mitad del total nacional. Nebraska consumó su primera ejecución desde 1997; Dakota del Sur, desde 2012; y Tennessee, desde 2009”, explicó el texto de Amnistía Internacional.

Asia y Oceanía

En 2018, Tailandia reanudó las ejecuciones por pena de muerte, las cuales estaban interrumpidas desde 2009.

Mientras que Japón triplicó su cifra anual pasando de 4 a 15 en lo corrido del año pasado. Uno de los casos más sonados en el país nipón fue el del ahorcamiento de 13 hombres que, según las autoridades, perpetraron un ataque terrorista con gas sarín en el metro de Tokio en 1995.

Singapur contó 13 ejecuciones, con lo que alcanzó, por primera vez desde 2003, una cifra de dos dígitos.

Oriente Medio y Norte de África

El número de ejecuciones registradas por Amnistía Internacional en Oriente Medio y el Norte de África descendió en un 41%. De 847 en 2017 a 501 en 2018, es la cifra más baja de ejecuciones registrada en esta región.

Arabia Saudita, Irak e Irán continuaron siendo los principales países ejecutores en esta zona del mundo, con un mínimo de 454 ejecuciones registradas entre los tres, que representan el 91% del total regional.

Egipto fue el país con el mayor número de condenas a muerte, con un mínimo de 717 personas, frente a las 402 de 2017.

África subsahariana

En esta región, cuatro países llevaron a cabo ejecuciones en el 2018: Botsuana, Somalia, Sudán y Sudán del Sur.

El número de condenas a muerte registradas en el África subsahariana bajó de 878 en 2017 a 212 en 2018.

Sin embargo, la cantidad de países que dictaron condenas a muerte ascendió a 17, frente a los 15 registrados en 2017.

Europa y Asia Central

Finalmente, Amnistía Internacional detalló que en Bielorrusia se registraron, al menos, cuatro ejecuciones en 2018, frente a las dos de 2017. La última vez que otro país de la región había llevado a cabo ejecuciones fue en 2005.

Kazajistán, Rusia y Tayikistán siguieron aplicando moratorias de las ejecuciones.