El caso de Michelle Carter, una “criminal juvenil”

El caso de Michelle Carter, una “criminal juvenil”

10 de febrero del 2019

Esta semana fue ratificada la condena de 15 meses de prisión a Michelle Carter, una joven norteamericana de tan solo 22 años de edad a la que se le imputó homicidio involuntario por incitar a su novio a suicidarse. Este caso es uno de los más seguidos y sonados en los Estados Unidos, debido a sus detalles poco comunes.

A pesar de la apelación de su defensa, la Corte Suprema Judicial de Massachusetts confirmó que esa condena era el precio que Carter debía pagar por no impedir la muerte de su novio Conrad Roy III en el 2014, en medio de una crisis emocional.

Aunque la defensa alegó que el fallecimiento de Roy fue producto de sus propias acciones, para el tribunal de justicia los mensajes de texto que Carter le enviaba a su novio antes de morir, fueron pruebas suficientes para ponerla tras las rejas, porque al contrario de lo que se esperaría, ella lo animó y le ayudó a planear el cómo, cuándo y dónde suicidarse y finalmente, Conrad Roy de 18 años, se envenenó con monóxido de carbono en su vehículo.

“Yo pensé que tú querías hacerlo. Es el momento adecuado y estás listo ¡Tú solo necesitas hacerlo”, se leía en uno de los mensajes que le envió Carter a Roy cuando él tuvo dudas de quitarse la vida.

Para los ojos de las personas en los Estados Unidos Carter es toda una “criminal juvenil”, cuando Roy expresaba su preocupación por el sufrimiento de su familia al morir en esas circunstancias, la joven le decía que ellos no se deprimirían y que lo superarían rápido.

¿Qué movió a Michelle Carter a instar a su novio a suicidarse?

En diálogo con KienyKe.com Mauricio Aponte, médico – psiquíatra de la Universidad del Externado, mencionó que este caso tiene varios hilos dramáticos y que lo primero que hay que tener en cuenta es que Carter, al momento de los hechos, era menor de edad y que probablemente estaba en una etapa de inmadurez en su desarrollo emocional.

“Está demostrado que los jóvenes no pueden prever del todo las consecuencias de su actos. A simple vista es una joven que no parece tener un perfil criminal, ni de asesina”, dijo.

Para Aponte este es un claro ejemplo de lo que está pasando a través del mundo virtual, una variable relativamente nueva dentro del análisis psiquiátrico. Aseguró que cuando las personas cometen este tipo de actos a través de mensajes de texto o de cualquier red social, “piensan que las cosas no son serias o que no tienen la misma consecuencia que en la vida real” y según él, es el caso de Michelle Carter, porque seguramente ella no pensó en que Roy iba a morir.

“Lo que está demostrando este caso, como en el ciber- acoso, es que este es un espacio social que tiene la misma importancia y fuerza que en los espacios de la vida cotidiana presencial. Tiene un impacto muy fuerte con las cosas que se dicen hacia las otras personas”.

Sin embargo, el experto en prevención al suicidio, Leonardo Aja, en diálogo con este medio se mostró en desacuerdo con esta idea. En su criterio lo que movió a Carter a incitar a su novio al suicidio no era “la inconsciencia de los actos”, sino el odio hacia él. 

“En el caso de Michelle Carter hay un marco de dudas. Uno podría sospechar que si lo está induciendo al suicidio no es el amor ni el aprecio lo que está operando sino más bien todo lo contrario, para uno invitar a una persona a matarse hay detrás una profunda ira, una gran resentimiento o desprecio hasta la otra persona”, afirmó.

Sin duda este caso deja muchas preguntas y pocas respuestas. Aunque estar las rejas fue la decisión de la Corte, Michelle Carter tendrá la posibilidad de apelar la condena ante una instancia superior para poder quedar en libertad.