Ir a la Luna en un cohete de papel, la catástrofe del Apolo

Ir a la Luna en un cohete de papel, la catástrofe del Apolo

27 de enero del 2019

Hace 52 años los estadounidenses y en especial los expertos de la NASA esperaban ansiosos llegar a la Luna y derrotar simbólicamente a la Unión Soviética en la carrera espacial. Por el afán del triunfo lanzaron el Apolo 1, la primera misión tripulada, en un cohete defectuoso que estalló sin siquiera separarse de la base.

Virgil I. Grissom, primer hombre en volar más allá del límite espacial de la tierra; Edward Higgins White, primer hombre en realizar una caminata espacial y Roger Chaffee, un piloto sin experiencia en operaciones espaciales, fueron convocados por la NASA para probar la nave Apolo, primera nave tripulada para un viaje espacial.

Ellos asistieron a la cita el 27 de enero de 1967 pero no confiaban en la seguridad ni el triunfo de la misión, ya lo habían expresado a sus jefes, pero no les prestaron atención. Tal vez por los nervios de la primera misión y la desconfianza en la nave, Grissom sintió un olor extraño y tuvo que detenerse la prueba de lanzamiento.

Se hicieron las pruebas de aire pertinentes y no se identificó nada que causara el olor. La prueba se retomó a las 18:30 hora local de Cabo Cañaveral donde se hizo la prueba. Esa fue la última vez que la base tuvo comunicación con los tripulantes. Grissom dijo “¿cómo vamos a llegar a la Luna si no podemos hablar entre tres edificios?, pero la respuesta, que no escuchó el astronauta, fue que su mensaje se oía entrecortado.

Diez segundos después de iniciada la cuenta regresiva para lanzar el cohete, White gritó “!Hey, hay fuego¡”, pero solo sus compañeros lo escucharon. Las cámaras de la base registraron movimientos extraños, pero en solo quince minutos la cápsula principal del cohete estalló. Lo único que quedó registrado en video fue a un astronauta desesperado intentando halar la cápsula de escape y gritando “¡Me estoy quemando!”.

No quisieron oír

Este fue el fallo más catastrófico que tuvo la nave Apolo, entre los montones que ya habían detectado. Medio año antes, la North American Aviation había revisado el vehículo. Después de esa investigación se condicionó que el vuelo debía hacer más de cien correcciones para garantizar la seguridad.

Durante las pruebas que se realizaron meses antes de su primer lanzamiento tripulado, el Apolo tuvo que ser devuelto tres veces para reparación. Filtración de líquidos, separación de las partes de la aeronave y otros errores de diseño hicieron que los tripulantes no confiaran en la nave.

De hecho, Grissom, el más experimentado de todos, se molestó con los ingenieros por la cantidad de fallos que se habían identificado. En señal de protesta, el astronauta colgó un limón en la cabina como señal de una tradición estadounidense para los carros viejos o defectuosos.

Además, los tres tripulantes parodiaron la foto oficial de la NASA y se la enviaron al director. En la nueva foto aparecian los tres con en posición de rezo rodeando una réplica en miniatura de la cabina principal del cohete.

Apolo

¿Por qué fracasó el Apolo?

La investigación de la tragedia fue dirigida por James E. Webb el administrador de la NASA, quien le solicitó al presidente dejarlo a cargo de la investigación. Webb confiscó toda la información del Apolo y lo que quedó del cohete.

La investigación resultó que las causas fueron varias. Un corto eléctrico en el cableado interno de la cabina, lo que produjo la chispa; una presión interna más alta que la atmosférica; uso de materiales inflamables como el velcro y el aluminio; una cabina sellada y dificil de abrir por la presión de la cabina y un mal protocolo de emergencias.

Esa tragedia marcó la historia de la investigación espacial y los intentos por ir a la Luna se frustraron un año. No hubo Apolo 2 ni 3 en razón de los errores cometidos y no se volvió a hacer una prueba tripulada hasta el Apolo 7. Después sucedería la catástrofe del Challenger (1984) donde murieron 7 astronautas.