Alerta por “genocidio” de pueblos indígenas en Colombia

Anadolu

Alerta por “genocidio” de pueblos indígenas en Colombia

4 de diciembre del 2018

Los pueblos indígenas en Colombia están en alerta por el “genocidio” que viven contra su gente. Las comunidades indígenas son víctimas de violencia, intimidaciones y hasta estigmatizaciones, por lo que piden a la comunidad internacional una misión de verificación de la situación humanitaria que atraviesan.

“Hoy estamos viviendo un genocidio con nuestra gente: masacres, asesinatos selectivos, amenazas, tentativas de homicidio y víctimas de minas anti persona en tiempos de paz”, advierte la Organización Nacional Indígena de Colombia (ONIC), la autoridad nacional de gobierno indígena, al hacer un llamado urgente a adoptar medidas efectivas de protección individuales y colectivas a los derechos de los pueblos, sus líderes y los familiares de las víctimas.

Solo en los últimos diez días han sido asesinados 13 líderes indígenas y han resultado heridos cerca de diez en los departamentos de Nariño y Cauca, al suroccidente; Caldas, centro-occidente; y Córdoba y Antioquia, noroccidente del país.

Estos hechos son solo un pequeño cuadro de lo que las comunidades indígenas deben enfrentar en el país andino, aún tras el acuerdo de paz con las desmovilizadas FARC. Luis Fernando Arias, consejero mayor de la ONIC, asegura que todos casos tienen motivos políticos.

“Se tiene certeza de que los móviles son por fines políticos, sobre todo porque las personas que han sido asesinadas son políticas, dirigentes, autoridades, que se desarrollan en un nivel de Gobierno y defensa de territorio y autonomía de los pueblos indígenas, frente a toda la disputa que hay en los territorios por parte de los actores armados, legales o ilegales”, dijo Arias en declaraciones a la Agencia Anadolu.

El consejero de la organización agregó que el gobierno de Iván Duque no ha hecho nada, a pesar de que cada semana y en cualquier mecanismo y evento instan a prestarle más atención a esta situación. “Se está convocando un consejo de seguridad regional, pero todavía no ha habido una respuesta oficial por parte del Ejecutivo. Conocimos un comunicado muy tibio del Ministerio del Interior, pero nada más”, denunció.

Pero la ONIC también ha acudido a organizaciones de la comunidad internacional, como la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y el Consejo de DDHH de Naciones Unidas, para que se atienda su apremiante cuestión: proteger la vida.

“Dicen que van a hablar con el Gobierno, a expresar sus preocupaciones, pero tampoco vemos que se tomen medidas conducentes a detener este exterminio contra los pueblos indígenas”, lamenta Arias.

No obstante, esperan de parte del Sistema Interamericano, que se dicte una medida cautelar de alerta y protección colectiva para todos los lideres y comunidades indígenas amenazadas.

Durante los 50 años que duró el conflicto armado con la otrora guerrilla, los indígenas colombianos fueron víctimas de unos 217 mil casos violentos. Y desde 2016, año en que se firmó la paz, hasta agosto pasado, se registraron 6931 hechos violentos, entre asesinatos selectivos, atentados, desapariciones forzadas, masacres, secuestro, violaciones, amenazas, entre otros, que afectaron a un total de 7543 miembros de los pueblos indígenas, según datos del primer informe que la ONIC le entregó a la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP).

Entre tanto, entre 1996 y 2018, la CIDH ha otorgado de 19 medidas cautelares a favor de los pueblos Embera Katío y Chamí, Zenú, Kankuamo, Awá, Wayúu, Siona, Wiwa, Nasa, Wounaan, Pijao, Misak, Yanaconas, Eperara Siapidara y Totoroes; y durante el mismo periodo, la Corte Interamericana de Derechos Humanos concedió dos medidas provisionales a favor de los Kankuamo y Zenú. Sin embargo, estas poblaciones aún padecen los embates de los diferentes actores que buscan silenciarlos.

Un día después de velar, al son de marimba y con los bastones en alto, los cuerpos de sus hermanos Awás masacrados en un punto del suroccidente colombiano, “la ONIC condena, repudia, denuncia y rechaza de manera categórica la sistemática y continua violación a los Derechos Humanos y el exterminio físico y cultural que se está presentando a nivel nacional”.

Este es el resumen de los últimos casos ocurridos:

Nariño

El último ocurrió pasada la medianoche del sábado en el resguardo Palmar Imbi Medio del pueblo Awá, en el municipio de Ricaurte. Héctor Ramiro García Guanga, fundador del Cabildo Mayor Awá de Ricaurte (Camawari), y su hijo Arturo García, quien había sido elegido el día anterior como gobernador, fueron masacrados. Este hecho dejó cuatro heridos: Miguel García coordinador de la guardia indígena, Gilberto Nastacuas y Gerardo Nastacuas, guardias indígenas y Juvenal Torres, líder local.

Al tiempo de conocerse esta masacre, se reportó el asesinato de Lola Cortes Taicus, una joven indígena de 16 años en el corregimiento de la Guayacana, en Tumaco. Cortes hacía parte de la Unidad Indígena del Pueblo Awá (Unipa), que tiene presencia en un sector en el que hace pocos días fue volado el oleoducto transandino en el Km 98. A lo anterior lo precede el homicidio del guardia indígena Awá Iván Pai, el pasado 28 de noviembre.

Caldas

Una semana atrás, el 23 de noviembre, la autoridad indígena denunció la masacre de una familia Emberá Chamí en el resguardo de San Lorenzo, ubicado en municipio de Riosucio.

Se trata de Serafín Días Guevara(63 años), un reconocido músico en la región, María Gabriela Tapasco(52 años), madre de familia y Cesar Augusto Días Tapasco(33 años), coordinador académico de la Institución Educativa de San Lorenzo, fueron asesinados en su propia casa. En el ataque resultó herida la hija y hermana de los fallecidos. Del mismo resguardo, Omar Andrés Gañan Gañanfue asesinado en Betania, (Antioquia) el 29 de noviembre. Todas las víctimas pertenecían al Consejo Regional Indígena de Caldas- Cridec.

Cauca

En el resguardo de Tacueyo, en la vereda Cajones del municipio de Toribio, fueron liquidados los indígenas Nasas Gladis Rivera Chapeño, presidenta de la Junta de Acción Comunal y Henry Ulcue Fiscue. Esto ocurrió el 28 de noviembre.

Pero además, el 1 de diciembre en otras veredas del mismo municipio fueron encontrados Aldemar Trochez, Yanet Mosquera y Rogelio Trochezen avanzado estado de descomposición.

El exgobernador del resguardo indígena de Huellas Caloto, Apolinar García, ha sido amenazado en varias ocasiones.

Córdoba y Antioquia

La estructura de gobierno del Cabildo Mayor Indígena de Zenú Rural Central, La Gran China y el Resguardo Indígena del Alto San Jorge, en Córdoba, y que están en cabeza del gobernador Martín Andrés Fuentes Urango, ha sido gravemente amenazada.

Finalmente, el 24 de noviembre pasado en el municipio de Tarazá, Bajo Cauca antioqueño, Luis Humberto Jumí Domicó de 21 años fue víctima de una mina antipersona. Al joven indígena, miembro de la Organización Indígena de Antioquia (OIA), se le tuvo que amputar una pierna.